Léonie Matthis

Artista fabulosa y poco conocida

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

La mujer ha sido el personaje de esta semana y en el Arte de los Argentinos hay una que se destaca por muchos motivos.

Léonie pintando en el norte argentino.
Léonie pintando en el norte argentino.

Vino de Francia para casarse con un pintor español que vivía en nuestro país. Su primer trabajo fue ingresar en la Academia de Arte de París y fue la primera fémina admitida como alumna en 1904.

Cuando contaba 29 años viaja a Buenos Aires y se casa con el artista Francisco Villar, que se dedicaba a los retratos.

En aquella época exponía óleos y al poco tiempo abandona dicha técnica y se convierte en una experta del uso de la “gouache”, que es una témpera espesa que se trabaja sobre papel.

Fue también madre prolífica, tuvo 9 hijos, ocho varones y una mujer. Vivía en Turdera, cerca de Temperley. Preparaba el desayuno, tomaba el tren para ir al centro, a su estudio en Maipu y Córdoba, y volvía a preparar el almuerzo.

En los veranos la gran familia viajaba al norte y en Jujuy y Salta, con un gigante sombrero, esta dama de pequeña estatura, pintaba la majestuosidad de la quebrada de Humahuaca.

Cuando cuenta 40 años se dedica, a instancias de su amigo el historiador jesuita Guillermo Furlong S.J., a reconstruir el pasado de nuestra querida Argentina, su patria de adopción. Muchos de nosotros hemos estudiado nuestra historia con libros que se ilustran con sus maravillosas obras.

Iglesia de la Compañía, Santa Fe, 1933.
Iglesia de la Compañía, Santa Fe, 1933.

Exponía con gran éxito en las galerías Witcomb y Müller en nuestro país, y también en Uruguay y en museos en España. Viaja y expone también en Bolivia y Perú.

Fallece el 31 de julio de 1952 a los 69 años, no había flores en su entierro, horas antes había fallecido Eva Duarte de Perón.

Hay una colección de 32 de sus obras en el lindísimo Museo Histórico Cornelio Saavedra en la Ciudad de Buenos Aires. En el año 1992, en el Museo Fernández Blanco, presentamos nuestro libro sobre ella y expusimos 250 obras.

El mayor coleccionista de sus obras ha sido el recordado y brillante Mario Hirsh.

Altar de Uquía, Jujuy, 1932.
Altar de Uquía, Jujuy, 1932.

Unas 7 obras aparecen en subasta cada año y sus valores fluctúan entre 4.000 y 13.000 dólares, todas son de similar calidad, el mayor valor se da en función del tema que representa.

Mujer y artista admirable, todo honor y gloria para ella.

Demanda impresionante

Todo vendido y en el doble de lo esperado

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Christie´s vendió este lunes 41 obras en precios enormes.

145,000 personas vieron por internet la subasta con rematadores en Nueva York y Londres. Se recaudaron 61 millones de dólares y sin duda esto es un empuje enorme para el mercado.

Christie's desde Londres.
Christie’s desde Londres.

En Manhattan se ofrecían 8 obras realizadas sobre papel que pertenecían a una misma colección, nos parecía mucho la base de una tinta de 1888 de Vincent Van Gogh, pero los 7 millones de dólares estimados fueron superados y se vendió en 10,5 millones. Un pequeño y puntillista Seurat trepó a 4,6 millones y un Magritte se vendió en 3,75 millones de dólares. En total 25,3 millones por las 8 obras.

A continuación la fiesta siguió con el martillo en Londres y con muchas ofertas se vendieron las 33 obras. Eran todas realizadas por artistas británicos y se destacaban 3 óleos realizados por el genial Winston Spencer Churchill, quien tenía como placeres el whisky, los habanos y la pintura. Realizó unas 500 pinturas y en Marruecos pintó unas 45 de ellas. Pero durante la guerra sólo pintó una mientras esperaba reunirse en Casablanca con el presidente Roosevelt, la obra se titula “Torre de la mezquitaKoutoubia” y se la regaló al norteamericano que tanto los ayudo a vencer a los nazis. En la década del 60 uno de sus herederos la vende y hace unos años la compra el matrimonio de Angelina Jolie y Brad Pitt que ahora la mandó a vender con una base de 2 millones. Habían 10 candidatos, finalmente fue récord mundial y se vendió en 11,6 millones de dólares.

Winston Churchill, obra récord.
Winston Churchill, obra récord.

Los ingleses tienen grandes escultores y del genio de Henry Moore se vendió una pequeña maqueta de su obra “Rey y Reina” en 4,2 millones de dólares, 4 veces más de lo estimado. De la brillante Barbara Hepworth todo duplicó y superaron el millón y lo mismo ocurrió con las obras del ingenuo Lowry.

Vincent Van Gogh.
Vincent Van Gogh.

La idea de inflación con el gobierno de Biden y las bajas tasas parecen llevar agua al molino del mercado de arte.

Oscar Vaz

El colorista del agua

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Parecía que su futuro era continuar la tarea de su padre como despachante de aduana, pero el destino hizo de él un gran seguidor de los marinistas de nuestro arte. Comienza con el italiano Eduardo de Martino, continúa con Justo Lynch y la perpetúa Vaz.

“Reflejos”, 1953.
“Reflejos”, 1953.

En una muestra en el Club Barracas, en 1940, Lynch descubre a un artista aficionado y a partir de ese momento lo apoya y le marca su camino.

Cuando cuenta 37 años recién realiza su primera exposición, y con gran éxito, en Galería Müller. Siempre tuvo una gran demanda de sus obras y sus muestras eran un suceso garantizado.

También contribuyó a su formación el pintor Numa Ayrinhac, quien era muy conocido por sus retratos de Juan y Eva Perón.Todos los veranos viajaba a Mar del Plata y otro de sus temas preferidos era la banquina de pescadores. También están presentes en sus obras sus dos nietos.

Pocos son los artistas que han tenido tanto éxito con la venta de sus obras, esto generaba envidia en muchos de sus colegas que se olvidaban que su estilo personal le permitía hasta pintar en La Boca, que parecía que tenía tan sólo un “dueño” que era Quinquela Martín.

“Actividad Portuaria”, 1955.
“Actividad Portuaria”, 1955.

Generalmente trabajaba del natural con pequeños cartones de 24×30 cm, y aquellos que le gustaban más los ampliaba en su casa taller de la Av. Montes de Oca. Generalmente sus obras tienen tamaños medianos y como algo extraño son sus obras de gran formato.

Fue un gran colorista, pero curiosamente mis obras preferidas son las que reflejan con grises la niebla en La Boca o en Mar del Plata.

Cerca de 40 obras se venden en subastas porteñas todos los años. Las más cotizadas fluctúan entre 10 y 20 mil dólares y actualmente las obras medianas pueden comprarse entre 2  y 3 mil dólares.

“Proas”, 1962.
“Proas”, 1962.

Para una ciudad que da la espalda al río, como es Buenos Aires, la obra de Vaz nos muestra la otra cara linda de la misma.

Rómulo Macció

Un fuera de serie del arte argentino

Por Ignacio Gutiérrez Zaldivar

Nació en 1931 en Buenos Aires. Desde los 14 años trabajó en agencias de publicidad, fue autodidacta y cuando cuenta 25 años expone por primera vez en Galería Galatea.

El artista.

Él así se definía: “Soy un intérprete de la partitura que está en la realidad”.

Sus comienzos están cerca del surrealismo y luego, a partir de 1961, integra el grupo titulado “Otra Figuración” junto con Ernesto Deira, Jorge de la Vega y Luis Felipe Noé. Realizan 8 exposiciones durante 4 años y marcan un momento especial del Arte de los Argentinos. Utilizan materiales atípicos, collage y hay una ruptura con lo conocido.

Gran espaldarazo fue para Rómulo el recibir el Premio internacional Di Tella en 1963 y ahí comienza una trayectoria en el exterior que lo llevó a vivir en España y también largas temporadas en Nueva York.

Tenía su taller en La Boca y disfrutaba de la pintura de grandes superficies. Su arte es un estallido de color y el dibujo es definido con rapidez y gran facilidad. Tiene una imagen personal y su concepto de la pintura es que era la voz del silencio. Nos decía: “La pintura es un oficio mudo, es una ciencia oculta. Es un misterio porque no se hace, al menos en mi caso, con fórmulas o conjeturas, y porque antes de hacerla no existía…”

Él creaba su propia realidad, la que el sentía, no buscaba el detalle sino sensaciones. Fue muy prolífico, tanto en obras como en exposiciones, y sus obras más buscadas son las de la década del sesenta, que expresan quizás su mayor libertad de expresión.

La figura ha sido también una constante en su obra. Recuerdo los bellísimos retratos de su hija Tristana. También una serie que realizó sobre Venecia y sobre Roma.

De su serie «Narcisos».

En sus épocas en Nueva York recuerdo en especial que lo visitábamos con Marga, mi mujer de origen irlandés, y desfilábamos los tres vestidos de verde por el día de San Patricio.

Hombre cálido e inmenso artista, siempre arriesgó en su obra y dejó flotar su imaginación.

Cerca de 20 pinturas se ofrecen en remates porteños todos los años, las de la década del 60 y de gran tamaño, son las que logran mayores precios. En Nueva York suelen aparecen en subastas y en el 2012 una de ellas, realizada en 1964, se vendió en 86.500 dólares y 5 años después, aquí en remate de Roldán, se vendió en 154.000 dólares, en la misma casa de subastas se han vendido 5 de sus obras en más de 100 mil dólares y una de ellas, vendida hace 2 años, logró 182.000 dólares. Aún se pueden comprar obras suyas en una media de 10 mil dólares.

La figura en su obra.

Es uno de los artistas argentinos más importantes de nuestra historia.

Sandro Botticelli

El sereno florentino

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Nació en 1445 en Florencia y fue bautizado Alessandro, pero su hermano mayor, quien le llevaba 25 años, tenía como seudónimo “botticello”, no se sabe si porque era muy gordo o bien porque le gustaban las botellas con alcohol, así que por eso lo conocemos como Botticelli a este fino y sereno pintor, uno de los más importantes de la historia del arte universal.

Retrato de Botticelli, esperan 100 millones en la venta de hoy.

Sus primeros pasos son con uno de su hermanos, que era orfebre, y luego entra al estudio de Fra Filippo Lippi y se especializa en el tema de Madonas o Vírgenes, que es lo más abundante de su producción la cual no llega a 180 pinturas.

Gozó del apoyo de la familia Médici y en muchas de sus obras están representados algunos de los miembros de la misma, y hasta incluso se autorretrató en alguna ya que en dicha época no se firmaban las obras porque la Iglesia consideraba que no debían tener autor destacado.

La Primavera.

Nunca se casó y manifestó que tenía “terror al matrimonio”, pero creemos que algún romance tuvo con la bellísima Simonetta Vespucci, que es retratada en sus mejores obras como “El Nacimiento de Venus” y “La Primavera”, sus dos obras cumbres que podemos disfrutar en las Galerías de los Uffizi en Florencia desde 1815.

No son muchos los retratos que se conocen de su autoría, en España durante años pudimos disfrutar, en el Museo del Prado, uno prestado por la familia de Francisco Cambó, y hace dos años la obra salió con permiso temporal a una feria de arte en Londres, ya que la familia decidió venderla  y pedían 30 millones de dólares. De haber un candidato, el gobierno de España podía igualar la oferta, e incluso si no la compraba podía impedir que saliera nuevamente de territorio español. El precio era elevado ya que la mayor venta conocida de Botticelli fue hace unos 7 años con una obra titulada “La Madonna Rockefeller”, en honor de sus propietarios, que se vendió en 11 millones de dólares y es su mayor valor conocido, solamente han aparecido 25 pinturas a la venta en los últimos 30 años y sorprende la base de 80 millones que tiene el retrato que se venderá hoy en Nueva York en el remate de Viejos Maestros, la obra fue vendida en 1982 en un millón de dólares y su dueño la ha prestado al Metropolitan de Nueva York y a la National Gallery de Londres, para darle buenos antecedentes. Es muy linda esta pintura titulada “Joven sosteniendo una medalla”.

El Nacimiento de Venus.

Parece una apuesta muy grande de Sotheby’s, fijar una base que multiplica por siete el mayor precio del artista en subasta, como siempre mi primer candidato a comprarla es el museo Getty de Pasadena, que hace 30 años compra las mayores obras de Arte Antiguo.

Stephen Koekkoek, La Pasión En El Arte

Figura del mercado de arte argentino.

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Es quizás la vida más aventurera y versátil de nuestro arte. Hay una dinastía de pintores Koekkoek desde el siglo XVII hasta el nacimiento de Stephen Robert en Londres en 1887.

El más expresionista Koek.

Fueron 17 destacados creadores en la familia. Eran de origen holandés, pero el padre tuvo problemas de falsificaciones en su país y se fue a vivir a Londres, donde continuó pintando bajo un seudónimo.

Su hijo con 22 años, y con los conocimientos en pintura que le brindó su padre, vende todo y con alma aventurera se va a vivir a Lima donde un cuñado trabajaba en minería, que era la actividad que quería desarrollar.

Luego se radica en Valparaíso, Chile y sin éxito en la minería se dedica a pintar ya que había algunos compradores de arte en la ciudad.

Viaja a Mendoza en 1915 con la idea de conseguir alguna concesión minera y tampoco tiene éxito. Así que continúa con la pintura y se casa con la hija del pintor mendocino Azzoni. Al año siguiente realiza su primera exposición en Buenos Aires y comienza un rotundo éxito. Sus obras se vendían fácilmente e incluso eran motivo de inspiración para jóvenes futuros artistas como Benito Quinquela Martín. También expone regularmente en Montevideo.

A partir del suicidio de su mejor amigo en su casa de Banfield, el poeta Claudio Alas, comienza un consumo desmedido de ginebra y de estupefacientes que lo llevan a la demencia y a la internación en el Hospital Borda.

Un clásico de veleros.

Fue tremendamente prolífico, estimo en más de 12 mil obras, las que realizó en tan sólo 20 años.

Sus primeros trabajos eran sobre lienzo y con el correr de los años utilizaba como soporte la madera, incluso solía vivir en hoteles o alberges, de los que era expulsado por no pagar las cuentas, así que previamente hacía un “vaciado” de su habitación y retiraba las maderas de los cajones e incluso puertas y sobre ellas pintaba.

En 1924 la comunidad británica le paga una fortuna para que pintara una obra en honor del Príncipe de Gales que nos visitaba, se comenta que la realizó en una sola noche y se tituló “Naos en Sol de Mayo”. Al año siguiente una familia amiga de Chivilcoy lo lleva a vivir con ellos al campo para alejarlo de las drogas, pero sin éxito, incluso se comenta que el mayor tenedor de obras de Koek, era el farmacéutico del pueblo…

Tenía su marchand personal: Carlos Orero, con quien realizó numerosas exposiciones en todo el interior del país, y el último día remataban o sorteaban las obras que no habían tenido comprador.

En el Banco de la Ciudad de Buenos Aires se remató un objeto que había quedado en prenda, era un baúl con 140 obras pintadas a mano y firmadas Koekkoek.

Es el personaje perfecto para una novela o una película. Sus obras son muy disputadas, cerca de 100 se ofrecen todos los años en subastas porteñas y de Montevideo, sus mayores valores rondan los 50 mil dólares y también hay obras pequeñas que se venden en 500 dólares.

El primer período post-impresionista.

Sus obras con Cardenales son las más reconocibles, también lo son las obras de Fragatas y Puertos, y aquellas que recuerdan a los temas de playa de Sorolla.

Hombre singular, apasionado y genial, falleció en Santiago de Chile en 1934.

Marcelo Bonevardi

Vanguardia y construcción

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Nació en Buenos Aires en 1929, pero desde niño vivió en Córdoba y nunca perdió su “acento mediterráneo”.

Dintel.
Dintel.

Su padre era arquitecto y su madre tenía estudios de pintura, lo que le permitió enseñarle a Marcelo lo básico y a amar el arte. Ingresa a estudiar Arquitectura pero a los dos años viaja a Italia y comienza a dedicarse a la pintura y el dibujo.

 Con 27 años realiza su primer exposición en el Museo Municipal Genaro Pérez de Córdoba y es nombrado profesor de Artes Plásticas en la Universidad.

En 1958 obtiene el Premio Guggenheim que le permitiría instalarse durante un año en Nueva York, se enamora de la ciudad que en ese momento era el centro creativo más importante y frecuenta el Cedar Bar, donde comparte jornadas con De Kooning, Rothko y Pollock. Conoce la obra de Joseph Cornell que influencia en su obra a través de sus famosas “cajas”.

Comparte con el uruguayo Gonzalo Fonseca su pensamiento sobre el arte y finalmente, recién vuelve luego de 33 años en 1991.

Caja de Adivinos.
Caja de Adivinos.

Logramos convencerlo firmando un contrato con Zurbarán y así terminar con la “nostalgia” que nos manifestaba cuando lo visitábamos en Manhattan.

En Córdoba monta su taller en una antigua fábrica de alfajores, y hasta su fallecimiento en 1994 realiza su mejor obra, en nuestra opinión.

Cuando contaba solamente 40 años, recibió el Premio Internacional de la Bienal de San Pablo y su obra está presente en muchos museos de Norteámerica.

Sus obras más destacadas son a la manera de un relieve escultórico, sus “construcciones” las comenzaba sobre una superficie en madera que luego “cubría” con capas de estuco con polvo de mármol y luego trabajaba con pigmentos naturales.

Siempre fue considerado uno de los más importantes artistas de la vanguardia argentina y con él pensábamos que era un “clásico” que estaba más relacionado con Pompeya y el arte italiano que con la modernidad.

Objeto Rojo.
Objeto Rojo.

Debido a que su obra fue realizada en Nueva York, la mayoría de sus creaciones no son conocidas en nuestro país y bueno sería que se realizara una gran exposición en uno de nuestros Museos.

Su hijo es un arquitecto conocido en USA, atesora parte importante de su obra y ha realizado una valiosa publicación sobre la misma.

Hace 35 años que sus obras se ofrecen en subastas de Nueva York, y también en los últimos años algunas en Buenos Aires, no son más de 4 por año y sus precios promedios son de 20.000 dólares, aunque algunas se han vendido en 62.000 dólares.Un artista y persona encantadora, un amigo con el cual se disfrutaba hablando de arte y sin duda uno de los más originales artistas del Arte de los Argentinos.

Emilio Pettoruti

El colorista de los cubistas.

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

“El Mantel Azul”, emblemática obra del autor.
“El Mantel Azul”, emblemática obra del autor.

Nacido en La Plata en 1892, estudió con el pintor Atilio Boveri y en 1911 realizó una exposición con dibujos y paisajes serranos.

Con una beca, en 1913, viaja a Italia y se radica en Florencia donde frecuenta a los artistas “futuristas” que eran seguidores de Marinetti. También conoce a su amigo Xul Solar y pasan largas temporadas juntos en casa de las tías de su amigo y se ganan la vida realizando ilustraciones.

En 1923 expone en la famosa galería Der Sturm en Berlín, donde el famoso marchand Léonce Rosenberg le ofrece un contrato, desgraciadamente Emilio manifiesta su nostalgia luego de once años en Europa y que viajará a Argentina y luego de 6 meses retornará… Desafortunadamente recién lo hace 27 años más tarde y se instala en Italia.

Su pintura es neocubista, siguiendo los pasos del español Juan Gris, con la diferencia que Pettoruti incorpora el color como planos a diferencia de la escuela cubista que tuvo su mayor éxito en la década del diez.

En 1924 realiza una exposición en Witcomb que generó gran revuelo, motivada por sus amigos de la revista Martín Fierro, llegaron a la necesidad de ponerle vidrio a las obras porque las mismas eran salivadas. Fue una de las primeras exposiciones de vanguardia de la Argentina, luego de las realizadas por Ramón Gómez Cornet y Pablo Curatella Manes.

“Sol de Mañana” de 1945, representativo de su obra.
“Sol de Mañana” de 1945, representativo de su obra.

Escribió un libro que recomiendo leer, ágil y entretenido donde narra sus vivencias con el arte  y la sociedad, se titula “El pintor frente al espejo”.

Fallece en París en 1971, su cuerpo es cremado y siguiendo su voluntad, sus cenizas son esparcidas en el Río de la Plata.

En casi todos los museos argentinos hay buenas obras de su autoría, quizás la más importante es el “Improvisador” que fue adquirida luego de grandes polémicas, en 1940, por nuestro Museo Nacional de Bellas Artes por una suma bajísima.

En 1926 el gobernador de Córdoba, el brillante Dr. Ramón J. Cárcano, lo invita con todos los honores a exponer allí y le compra la obra “Los Bailarines” que hoy se puede disfrutar en el Palacio Ferreyra, le paga la suma de 1000 pesos (unos 6000 dólares aproximadamente de hoy) y créase o no le inician una demanda por “malversación de fondos públicos”, seguramente ha sido la mejor inversión realizada por un gobierno cordobés.

En 1987 se crea la Fundación Pettoruti que posee el archivo del artista y es la autoridad para certificar sus obras. Es quizás el más valorado de los artistas del Arte de los Argentinos. Hace muchos años el Dr. Carlos Pedro Blaquier repatrió una obra que había adquirido el Museo de Arte de San Francisco en Estados Unidos, la obra se titula “El quinteto”.

En operaciones privadas algunos de sus arlequines de tamaño natural han superado el millón de dólares, como “El morocho Maula” que se vendió en remate en Nueva York en 500 mil dólares en 1998, sus medidas son 160×62 cm. Dos obras similares se encuentran en la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat de Puerto Madero y se encontraban en la entrada de la casa de la Av. Libertador de la coleccionista.

“Tremosine, Italia”, sus primeras obras italianas.
“Tremosine, Italia”, sus primeras obras italianas.

Una composición titulada “Concierto”, de 1941, se vendió en 800 mil dólares en 2012 y otra titulada “El Cantor” se vendió en 782 mil dólares también en Manhattan.

Pocas obras aparecen en subasta y son aproximadamente 4 por año. Hay también dibujos pequeños realizados con tinta china y litografías que él seleccionó en 1962 en París, donde vivió sus últimos veinte años.

La Escultura y su mercado

Hoy representan el 16% de las ventas

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Koons con su conejo de 91 millones.
Koons con su conejo de 91 millones.

La pintura es la favorita de los compradores en el mundo y representa un 65% de lo que se vende, la escultura generalmente carece de color y además habitualmente la gente supone que es más difícil de ubicar que una pintura. No estamos de acuerdo para nada, es mucho más sencillo colocar una escultura que una pintura, si además el material en que está realizada la misma es bronce, mármol o piedra. También puede colocarse en el exterior, opción que no es válida para la pintura.

En el siglo XXI los precios de las esculturas de arte moderno se han valorizado un 1500%, es decir que han multiplicado su valor 15 veces.

Los autores más cotizados son Alberto Giacometti, con sus lánguidas figuras que han alcanzado los 140 millones de dólares y hace unas semanas 90 millones. Amedeo Modigliani, con sus rostros típicos realizados en piedra que han superado los 50 millones. Edgar Degas, con su famosa bailarina de 14 años con tutú de tela incluido que ha rozado los 20 millones. Las fabulosas y delicadas obras del rumano Constantin Brâncuși. Los inigualables móviles de Alexander Calder, uno de ellos recientemente trepó a 18 millones y generalmente son comprados por asiáticos.

Cattelan y su Hitler arrodillado.
Cattelan y su Hitler arrodillado.

Pero también son importantes los precios de los artistas contemporáneos que realizan obras tridimensionales, el más conocido y demandado es Jeff Koons, sus obras son la tarea de un equipo de especialistas y normalmente éstas son creadas luego de unos diez años de experimentación. Una de las más bellas es el perro que se encuentra en la entrada del museo Guggenheim en Bilbao, una estructura de 15 toneladas de peso y con miles de flores que la cubren. Cuando en 1985 se le ocurrió hacer “levitar” unas pelotas de básquet en el agua, su asesor fue el Premio Nobel de Física Richard Feynman. En su taller normalmente hay un centenar de ayudantes y toda su producción no son más de 200 obras que generalmente tienen 5 variantes de color. Realizó también una obra que aparenta ser plastilina e incluso le puso el nombre de una de ellas “Play Doh”, la misma tardó 20 años en ser finalizada, mide 3×4 metros, y son 27 partes realizadas en aluminio pulido que se ensamblan sin ningún pegamento, respetó los colores originales de la plastilina y hay 5 variantes de la misma realizadas, públicamente se ha vendido sólo una en 22,8 millones de dólares, en subasta de Christie’s, precio similar tuvo un “Corazón”. Una serie de Tulipanes que compró Steve Wynn para su hotel en Las Vegas costó 33,7 millones y hay otra versión en la Terraza del Museo Guiggenheim de Bilbao. Sorpresa fue el precio, en el 2013, de su “Balloon Dog”, a la manera de los globos que doblan los magos, que llegó a los 58,4 millones y la “locura” fue el año pasado cuando uno de sus “Conejos” se vendió en 91 millones de dólares. El artista cuida hasta los mínimos detalles y ha soportado varios juicios por no entregar en tiempo sus obras y también tiene lista de espera para adquirir las mismas.

Damien Hirst es famoso por sus animales colocados dentro de una pileta de formol, algunos son tiburones y otros animales seccionados. Algunas de sus obras se han pagado 17 millones de dólares e incluso cuando alguno de los animales se ha desintegrado, se los han cambiado como si fuera un “seguro”.

Curatella Manes y su guitarrero.
Curatella Manes y su guitarrero.

Otro favorito es el italiano Maurizio Cattelan que con un Hitler pequeño logró 17 millones de dólares y como si esto fuera poco, dicen que vendió tres bananas pegadas con cinta en 300 mil dólares.

Quien ha popularizado la escultura es Takashi Murakami, en Japón tiene un taller con más de 100 operarios y hacen obras únicas, series limitadas, películas animadas, portada de discos y hasta carteras para las grandes firmas.

En Argentina históricamente la venta de esculturas representaba solamente un 3% del volumen de ventas, actualmente está en un 11% aproximadamente y son los más cotizados Pablo Curatella Manes, Juan Carlos Distéfano, Lucio Fontana, Enio Iommi y Líbero Badíi. Los precios son sensiblemente más bajos que las pinturas y creemos que superarán en los próximos años a muchas de las pinturas que hoy se venden en altos valores.

Feliz 2021 para todos y un gran año creativo y de ventas para nuestros artistas argentinos.

Balance del Año

Mejor de lo esperado

Por Ignacio Gutiérrez Zaldívar

Año difícil y poco apto para el disfrute del Arte ha sido este pandémico 2020.

Las Ferias de Arte que ya superaban las 400 por año y significaban para las galerías de arte un buen porcentaje de sus ventas, desaparecieron.

Récord en Brasil, Tarsila do Amaral.
Récord en Brasil, Tarsila do Amaral.

Las galerías estuvieron la mayoría del tiempo cerradas y se suspendieron las exposiciones, las ventas en las mismas bajaron promedio un 70%, ya que solamente vendieron trastienda y con pocos visitantes ante el peligro del contagio.

Las casas de remate han demostrado una capacidad de marketing y de adaptación memorables. Sotheby’s acaba de informar que vendió por valor de 5 mil millones de dólares y sus ventas privadas, fuera de subasta, fueron de 1.500 millones, lo que representa un aumento del 60% de esta actividad similar a una galería de arte. Christie’s había informado ventas por 4.400 millones y también grandes ventas privadas. Las dos principales casas de subasta realizaron más de 150 ventas on-line y un 30% de los compradores cibernéticos son menores de 40 años. Ambas casas vendieron un 27% aproximadamente menos que el año pasado, lo cual me parece hasta milagroso.

No hay datos de cuántas casas de remate o galerías de arte han cerrado, pero sin duda muchas lo han tenido que hacer y otras están en camino de hacerlo.

En Francia, la principal casa de subastas es ARTCURIAL, que sólo vendió un 10% menos que el año pasado y sus ventas fueron por valor de 180 millones de dólares.

Los grandes ganadores en esta crisis han sido los asiáticos, que ya representan un 33% del mercado y en poco tiempo pueden ser los primeros compradores del mundo.

Récord de pintura cubana, Wifredo Lam.
Récord de pintura cubana, Wifredo Lam.

Grata noticia fue la venta de una obra de la brasilera Tarsila do Amaral (1885-1973) en un remate en Bolsa de Arte, en San Pablo (Brasil). La obra era una venta judicial de un empresario en quiebra, hubo 19 ofertas por ella y se vendió en 12 millones de dólares, precio jamás alcanzado en una subasta en América Latina. Es una pintora con poca obra en el mercado y lo más buscado es de la década del 20, la obra se titula Caipirinha, es de 1923 y mide 60×81 cm. Este año otra de sus obras, titulada “Luna”, fue adquirida por el MOMA de Nueva York, en cifra no revelada, pero se comenta que fueron cerca de  20 millones. Todo esto confirma el “buen ojo” de Eduardo Costantini, que en 1995 pagó lo que parecía una “locura” por la obra “Abaporu”: 1.300.000 dólares, se dice que hace unos años recibió una oferta de 30 millones de dólares y la rechazó. Hoy todos podemos disfrutarla en su Museo MALBA.

Este año se vendió también una gran obra del cubano Wifredo Lam (1902-1982), fue en Sotheby’s en el mes de junio y alcanzó los 9,6 millones de dólares. No aparecieron en venta obras importantes del mexicano Rufino Tamayo que tiene alguna obra vendida en 7 millones de dólares, como tampoco de Frida Kahlo que logró 8 millones por una pequeña obra de dos desnudos. Fernando Botero es de los más demandados del mercado y varias de sus obras, tanto en escultura como pintura, se han cotizado en más de 2 millones de dólares y es el artista sudamericano más cotizado y demandado.

Obra récord, Frida Kahlo.
Obra récord, Frida Kahlo.

En nuestro país pocos han sido los remates y el porcentaje de venta no ha sido bueno, generalmente se vende en dólares, algunos lo hacen con el dólar oficial de cerca de 88 pesos y otros con el “dólar-bolsa” de unos 143 pesos, siguen sin dar financiamiento y las fechas de venta no están acordadas y se sobreponen. No aparecieron obras de importancia a la venta y los números han sido negativos en la mayoría de los vendedores de arte en nuestro país. Aún no nos acostumbramos a las compras de arte por internet que parece será el gran motor del mercado de arte en el mundo.

Les deseamos a todos una feliz nochebuena y brindamos por los artistas argentinos que son lo mejor que tenemos.